El factor humano en protocolo

Hoy recupero un post que escribí hace un tiempo…

93 días: 16 Jefes de Estado, Príncipes Herederos y miembros de Casas Reales, 20 Jefes de Gobierno, Primeros Ministros, Vicepresidentes de República y presidentes de Parlamentos, 89 ministros, 22 viceministros, Secretarios de Estado y Embajadores, 17 presidentes de Comunidad o Ciudad Autónoma, 1 vicepresidente y un consejero. Son sólo algunos de los datos que aparecen la memoria del Área de Relaciones Institucionales de la Exposición Internacional de Zaragoza celebrada en 2008.

Regreso a Madrid tra finalizar la ceremonia de clausura de Expo Zaragoza 2008.

Regreso a Madrid tra finalizar la ceremonia de clausura de Expo Zaragoza 2008.

Tuve la suerte de formar parte de un gran equipo que trabajó día y noche, sin descanso, para que todo funcionase correctamente. En la dirección, contamos con uno de los mejores. Tuvimos a nuestra disposición todos los recursos materiales y la infraestructura necesaria. Pero nada hubiese funcionado sin todas y cada una de las personas que directa o indirectamente trabajaron en Protocolo. Sí, sí, Protocolo, porque aunque oficialmente eramos el Área de Relaciones Institucionales, nosotros éramos los de Protocolo. Cuando digo todos, hablo de voluntarios, conductores, oficiales de enlace, piquetes de honores, bandas militares, encargados de sala y accesos, ordenanzas, auxiliares, azafatas/os, informadores, coordinadores, supervisores, técnicos , jefes de departamento y jefe de área. Éramos como un castillo de naipes, dónde si uno fallaba se caía el resto. Siempre recordaré las grandes cadenas de voluntarios que nos abrían camino formando un pasillo para facilitar el recorrido de las comitivas por el recinto. Mientras esperábamos que éstas saliesen de los pabellones, bajo el sofocante calor en pleno mes de agosto, nos dábamos ánimo mutuamente, nunca les vi perder la sonrisa. Tampoco olvidaré a los informadores, eran la cara amable de las visitas, a veces tuvieron que soportar situaciones incómodas (que las hubo) pero la mayoría supieron afrontarlas con gran profesionalidad. También recuerdo a los conductores, siempre dispuestos a acercanos allí donde fuese necesario acudir. Lo mismo pasaba con los ordenanzas, capaces de recorrer todo el recinto para traernos un programa, un pin, una invitación o, incluso, algo de ánimo si era preciso.

Su Alteza Real el Príncipe de Asturias saludando a un grupo de voluntarios de Expo Zaragoza 2008.

Su Alteza Real el Príncipe de Asturias saludando a un grupo de voluntarios./EXPO ZARAGOZA 2008

Son innumerables los recuerdos de la importante labor desempeñada por todos ellos, su trabajo fue imprescindible para poder llevar a cabo un ceremonia de inauguración con 5000 invitados, atender 1309 visitas, celebrar 93 días nacionales, 21 días de honor y 8 de empresa, entre otros muchos actos. Comprobé que a pesar de los errores cometidos, muchas veces consecuencia del cansancio acumulado, siempre se consigue más con una sonrisa, un “por favor” y un “gracias”, que perdiendo los nervios y alzando la voz a diestro y siniestro. Comprobé que trabajar en equipo es imprescindible a la hora de organizar cualquier evento. Y, sobre todo, comprobé que el factor humano en protocolo cuenta.

 

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