Calidad con calidez. III Congreso Internacional “Protocolo y Redes de Investigación”

La semana pasada tuve la suerte de participar en el III Congreso Internacional sobre “Protocolo y Redes de Investigación” celebrado en el salón de actos de las Facultades de Derecho y Ciencias Políticas de la UNED, en Madrid. Si a alguien tengo que agradecer mi participación -aparte de, por supuesto, a su organizadora Dolores del Mar Sáchez-González– es a mi compañera y amiga, Beatriz Freixas Castellnou, que fue quien me animó a participar en equipo presentando dos comunicaciones.

Presentar una comunicación en un congreso exige un arduo trabajo previo de investigación sobre el tema a tratar, con todo lo que ello supone: búsqueda de fuentes, bibliografía y todo tipo de documentación relacionada con el tema; lectura y análisis de textos e imágenes; sistematización de contenidos a tratar; redacción del texto definitivo; y preparación de la presentación oral del trabajo realizado. Sin duda, una labor que requiere gran esfuerzo teniendo en cuenta que, además, se debe compaginar con otras actividades.

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Momentos previos a nuestra llegada al congreso |FOTO: B. Freixas

Hacerlo en equipo tiene muchas ventajas, ya que puedes comentar dudas, hallazgos e incluso nervios de última hora que compartidos parece que son más llevaderos. La participación en estos congresos, supone, además, el rencuentro con muchos amigos y compañeros, y el descubrimiento de personas con las que espero poder volver a coincidir en futuros encuentros.

Todo el esfuerzo previo merece la pena si después, la calidad que se trata de aplicar a nuestros trabajos de investigación viene acompañada de la calidez humana de quienes acuden a presentar sus comunicaciones y, también, de quienes nos acompañan como oyentes en la presentación de las mismas.

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Cena con algunos de los compañeros que asistieron al congreso

En este congreso, como en todos, había temas que nos resultaban más o menos interesantes, no porque en sí lo fuesen, sino porque teníamos más o menos afinidad con el contenido de los mismos. La variedad nos enriquece porque siempre encontramos propuestas interesantes que complementan nuestra visión sobre ciertos temas, e incluso descubrimos nuevos puntos de vista que no habíamos considerado previamente. Por eso, en lo que respecta a los temas tratados, siempre encontramos algo positivo.

Pero sin duda, si hay algo que valoro de estos encuentros, como ya apuntaba, es la calidez humana de quien participa. Admiro a esos ponentes que se expresan de forma cercana, con profesionalidad y, sobre todo, con humildad. Ellos son mi referente, los que me animan a seguir participando en congresos, jornadas y encuentros, con la intención de continuar aprendiendo, mejorando y, ante todo, compartiendo nuestra pasión por el protocolo.

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Fotografía de grupo de los asistentes al III Congreso Internacional “Protocolo y Redes de Investigación” |FOTO: CIEP

Inauguración de la Exposición Hispano-Francesa de 1908

Ayer escribía un artículo en el que mostraba mi agradecimiento por la oportunidad de haber podido participar el Congreso Internacional “El Protocolo contemporáneo: desde el Congreso de Viena hasta la actualidad (1814-2014)” organizado en Madrid por la UNED dentro las VIII Jornadas sobre Protocolo “Protocolo y Diplomacia”. El tema de mi comunicación era la “Evolución del protocolo y ceremonial en la inauguración de Exposiciones Internacionales: Zaragoza 1908-2008.” Curiosamente, un día como hoy de 1908 se inauguró la Exposición Hispano-Francesa. Ya que algunos me habéis manifestado las ganas de seguir profundizando en este tema, aprovecho para recordar lo que en ese mágico día sucedió…

El día de la inauguración fue verdaderamente espléndido, el sol brilló de forma especial. El 1º de mayo la ciudad apareció engalanada para celebrar una fiesta muy esperada, la alegría estaba presente en todos su rincones. Por fin, aquellos que habían apostado por la celebración de la muestra pudieron respirar tranquilos. Muchos eran los obstáculos a los que se habían enfrentado, pero, sin perder la ilusión y con mucho esfuerzo, finalmente su sueño se hacía realidad.

Ac. Arco entradaA primera hora de la mañana la gente empezó a llegar a la huerta de Santa Engracia, las damas iban elegantemente vestidas con trajes en tonos claros, había representantes de todas las corporaciones, centros y sociedades. El público buscaba sitio en el lugar donde se iba a desarrollar el acto de inauguración y procuraba protegerse del sol en la sombra proyectada por los edificios de Museos y la Caridad. Nada ni nadie faltaba en el recinto, incluso los Gigantes y Cabezudos, siempre protagonistas en las fiestas, fueron colocados delante del pabellón Mariano.

El Gran Casino de la Exposición, lugar de encuentro y de celebración de diversos  actos sociales

El Gran Casino de la Exposición lugar de encuentro y de celebración de diversos actos sociales

El altar para la celebración del acto de bendición del recinto Expositivo se había emplazado en el templete entre los edificios de Museos y Escuelas. El altar estaba en el centro y en él figuraban la imagen de la Virgen del Pilar y un crucifijo. A ambos lados se colocaron sillones para los infantes, prelados y autoridades. El trono en el que tomó asiento el infante Don Carlos estaba colocado a la derecha. Para acceder al templete había dos rampas con escalones, cubiertas con paños encarnados, al igual que el suelo del templete. Este fue decorado con plantas y flores. Frente al templete se pusieron varias filas de sillas para las comisiones oficiales.

Autoridades en el escenario principal del acto de Inauguración de la Exposición Hispano-Francesa de 1908

Autoridades en el escenario principal del acto de Inauguración de la Exposición Hispano-Francesa de 1908

Hacia las diez y cuarto los prelados entraron en el recinto de la Exposición. Marchaba delante el arzobispo Sr. Soldevilla y, a continuación, los obispos de Jaca, Pamplona, Tarazona y Teruel. Faltaba el prelado de Huesca, Sr. Supervía, quien no pudo asistir al acto por encontrarse indispuesto. Iban acompañados por sus familiares, el deán Sr. Jardiel, arcipreste Sr. Cruceño y secretario de Cámara Sr. Carra, los cuales auxiliaron al señor arzobispo en la ceremonia en la que actuó de pontifical. También se encontraban de los primeros en el recinto: el grande de España, gentil hombre al servicio de su Alteza el señor marqués de San Adrián; diputados a Cortes y senadores; concejales; diputados provinciales; maestrantes, todos los generales y la mayoría de los jefes y oficiales del ejército; el prior de Roncesvalles; alto clero de la ciudad; catedráticos; magistrados; jueces; y otras muchas personalidades.

Arzobispo Soldevilla junto a otras autoridades en 1908

Arzobispo Soldevilla junto a otras autoridades en 1908

A las once en punto llegó al recinto de la Exposición el infante Don Carlos acompañado por el infante Don Luis Alfonso de Orleáns, el ministro de Fomento Sr. González Besada, que vestía de uniforme, y el alcalde de la ciudad. El infante Don Carlos vestía traje de media gala y su primo de levita y sombrero de copa. Al coche del infante (el carruaje del alcalde) daban escolta un escuadrón de Lanceros del Rey y la sección montada de la guardia municipal.

Vista general del recinto expositivo en la Huerta de Santa Engracia

Vista general del recinto expositivo en la Huerta de Santa Engracia

La llegada del Infante fue anunciada a los allí presentes mediante el disparo de cohetes, juntamente con los acordes de la Marcha Real de los clarines de caballería e infantería y música militar. En la puerta central esperaba al infante el Comité de la Exposición con el Sr. Paraíso. Tanto el Infante cómo el ministro de Fomento tuvieron para él frases de sincero y entusiasta elogio. A continuación, la comitiva se dirigió al sitio donde se encontraba el altar. Iba delante el Sr. Paraíso (cómo anfitrión del recinto) y detrás los Infantes y autoridades entre las cuales se hallaban el gobernador civil, alcalde y capitán general; figurando asimismo en el séquito: el delegado del gobierno francés, el cónsul; duque de Zaragoza, Navarro Reverter con su hijo; conde de la Mortera; y los ayudantes marqueses de Hayas y de Mesa de Asta; y otras distinguidas personalidades que tomaron asiento fuera de la tribuna.

D. Basilio Paraíso, presidente del comité ejecutivo de la Exposición Hispano-Francesa. Retrato de Juan José Gárate

D. Basilio Paraíso, presidente del comité ejecutivo de la Exposición Hispano-Francesa. Retrato de Juan José Gárate

Al llegar, el Infante besó el anillo pastoral del señor arzobispo, cambió breves frases de cortesía con el resto de prelados y tomó asiento en su trono. El infante Don Luis Alfonso se sentó a su izquierda. A ambos lados del Infante se colocaron el séquito y demás autoridades. Frente al trono estaban los sillones de los obispos Una vez celebrada la ceremonia de la bendición comenzó el periodo de los discursos con el siguiente orden: Arzobispo, Sr. Paraíso, Alcalde, ministro de Fomento, e Infante Don Carlos.

El inafante D. Carlos de Borbón en el acto de apertura de la Exposición

El inafante D. Carlos de Borbón en el acto de apertura de la Exposición

Al finalizar el discurso del Infante y dar por decretada la apertura de la Exposición, el secretario de la sociedad Colombófila de Barcelona soltó más de 300 palomas que marcharon veloces hacia la ciudad condal para ser portadoras de la confirmación del acto de apertura de la Exposición Hispano-Francesa de Zaragoza. A continuación, el infante Don Carlos y su séquito, descendieron de la tribuna para visitar los pabellones de la Exposición. En uno de los salones del pabellón del ministerio de Fomento fue obsequiado el infante con exquisito lunch servido por la casa de Victorino Zorraquino.

Regrese del infante D. Carlos a Capitanía

Regrese del infante D. Carlos a Capitanía

Tras la visita el Infante regresó a Capitanía con el mismo ceremonial que a la llegada. Era el comienzo de una larga primavera…

Compartiendo mesa…y protocolo

Los de protocolo sabemos lo importante que es la mesa como lugar de encuentro, punto de apoyo…elemento imprescindible a tener en cuenta en la organización de todo acto, ceremonia o evento.

La semana pasada se celebró el Congreso Internacional de Protocolo de la UNED donde tuve el placer de compartir mesa con excelentes profesionales, compañeros y amigos. El primen día tuve el honor de hacerlo en la mesa de comunicación con unas magnificas compañeras. Dos de ellas de mi tierra: Vanesa, con quien tuve la suerte de coincidir trabajando en la Exposición Internacional de 2008; y Mercedes, técnico de protocolo de Gobierno de Aragón, con quien espero seguir coincidiendo en próximos encuentros. También estaban Ángela, de mi querida tierra asturiana; y Diana, compañera con mayúsculas y amiga de redes, a quien he tenido la suerte de desvirtualizar estos días.

IMG_8035531056933En la cena celebrada el jueves en el Museo del Traje, compartí mesa con mis queridos maestros y compañeros de protocolo de Aragón, fue momento de compartir recuerdos y afecto, ese afecto al que apeló Javier en la espectacular ponencia magistralmente por ellos defendida.IMG-20140424-WA0003Hubo otros momentos de compartir mesa y café donde tuve la oportunidad de conversar y desvirtuliazar a estupendos compañeros Margarita (esperada y genial “desvirtualización”) y Daniel (gran descubrimiento).

10275996_10202929213064352_5254857545128006432_nAunque no compartimos exactamente “mesa” sí tuve la suerte de charlar con grandes profesionales, cuya cercanía y buen hacer comparten cada día en la redes: María de la Serna, Pilar, Alfredo, Mar, Juan de Dios, Miguel Ángel, Tania, Julio Panizo…Con todos ellos queda pendiente compartir, además de esos momentos de conversación, mesa. Y, espero, que sea pronto.

1398525731731También espero compartir mesa con Cristina Allott, la primera gran “desvirtualización” a mi llegada al congreso, quien me recibió con una sonrisa haciéndome sentir como en casa.

BmK7DMdIEAE33gf.jpg largePor supuesto, en próximos encuentros espero sentarme a la mesa con compañeros que no han podido venir pero que sé que estaban de corazón: Fernando, Natalia, Delfina…y muchos más con los que tenemos pendiente esa esperada “desvirtualización” que tantas satisfacciones nos ha dado en este congreso.

Para finalizar, dar las gracias a Dolores del Mar Sánchez y a todo su equipo por su excelente trabajo y por la oportunidad de participar “compartiendo mesa”…y protocolo, del bueno.